Transcribir América. Reescribir el Viejo Mundo (Lima, Fondo Editorial UNMSM, 2025).
El libro Transcribir América. Reescribir el Viejo Mundo (2025), editado por Hélène Roy, es una aventura colectiva que desafía la historiografía tradicional sobre el Imperio hispánico en el periodo de los Habsburgo (siglos XVI-XVII).
Su principal aportación consiste en proponer la «transcripción» de América como un nuevo enfoque crítico, argumentando que la escritura fue la principal herramienta de producción del saber sobre los «Nuevos Mundos», que determinó la representación que los monarcas, en particular, y Europa, en general, tuvieron de aquellos territorios y sus habitantes. El objetivo es apreciar la escritura no solo como un instrumento de producción y comunicación para «vencer la distancia», sino también como un gesto performativo, político y social, así como un acto creativo que permitió a diversos actores coloniales —incluidos indígenas, mestizos y mujeres— ejercer su agencia e influir en el gobierno a distancia de la metrópoli, reescribiendo a su vez el Viejo Mundo y sus modelos de producción de saber.
El libro se divide en cinco secciones: las tres primeras analizan, a través de casos de estudio, la producción de diversos actores —indígenas, eclesiásticos, oficiales reales— y sus principales características. Las reescrituras indígenas se abordan desde una perspectiva multidisciplinar que combina historia, archivística y filología, lo que permite desvelar cómo sus autores se apropiaron de manera muy original de la producción documental imperial (siglos XVI-XVIII).
La escritura de los actores eclesiásticos y la correspondencia de los oficiales reales se abordan a través de una serie de casos que revelan cómo cada grupo, desde misioneros jesuitas hasta virreyes, utilizaba la escritura y la cartografía con intereses propios, a menudo en controversia con las narrativas oficiales y/o retando las convenciones formales. La cuarta sección del libro se dedica a la circulación de la información producida sobre los «Nuevos Mundos» y cuestiona la eficacia de la comunicación política entre las diversas provincias del Imperio y las instancias metropolitanas donde se ejercía el gobierno temporal y espiritual. Por último, la quinta sección abre la reflexión sobre la recepción en Europa y el tratamiento archivístico que se dio al saber producido sobre los «Nuevos Mundos». La escritura se ocupa de fijar la historia protagonizada en los «Nuevos Mundos» y cada nueva operación de reescritura —incluido el paso de la escritura manuscrita a la impresa— genera una acumulación interpretativa.
En resumen, el libro demuestra la importancia de analizar la materialidad del documento, así como el contexto de producción, de circulación y de recepción, para comprender la cadena de transformaciones inducidas por los diferentes partícipes en los procesos de (re)escritura. De este largo pero apasionante recorrido por los archivos del Imperio hispánico depende la comprensión de la complejidad del diálogo entre Europa y los “Nuevos Mundos” en la época moderna.