Marzo 2026 - Editorial de la directora


Como bien dice el refrán, todo llega para quien sabe esperar, y, como habrán podido comprobar, el boletín de marzo se ha demorado algo más de lo habitual. Una espera que se explica con bastante facilidad si se tiene en cuenta la nueva forma que adopta: una identidad gráfica y una organización de los contenidos renovadas, en sintonía con el nuevo sitio web de la Casa de Velázquez, publicado hace apenas unas semanas.

Este nuevo entorno digital es el resultado de un proyecto desarrollado a lo largo de todo un año junto con la agencia Tribu and Co. Su puesta en marcha forma parte de los grandes proyectos que nuestra institución está impulsando de cara a la celebración de su centenario en 2028. Se inscribe, además, en la continuidad del rediseño gráfico realizado hace casi dos años y se desarrolla en paralelo a las obras de rehabilitación de nuestro edificio principal, que previsiblemente se prolongarán hasta 2027.

Aunque nuestros equipos siguen trabajando entre bastidores para perfeccionar esta herramienta y adaptar progresivamente nuestros contenidos digitales, nos alegra poder ofrecerles desde ahora una navegación replanteada, concebida con un enfoque inmersivo y transversal, en la confluencia de las prácticas de difusión propias de la investigación científica y de la creación artística.

Escribir estas líneas cuando el mes ya está bien avanzado tiene, además, una gran ventaja: nos permite detenernos en dos acontecimientos que han marcado las últimas semanas y que, una vez más, ponen de relieve la vitalidad de esa “vida en residencia” que da a nuestra institución toda su energía y su impulso.

El primero de estos momentos fue la celebración de nuestras puertas abiertas el pasado domingo 1 de marzo. En apenas unas horas, cerca de 1900 visitantes cruzaron las puertas de la Casa de Velázquez, confirmando una vez más el fiel apego del público madrileño a esta cita ya imprescindible. A pesar del contexto particular de las obras en curso, esta edición cumplió plenamente sus promesas: los open studios de los artistas residentes, las visitas patrimoniales guiadas por los investigadores, el descubrimiento de las colecciones de la biblioteca, las presentaciones de libros, así como instalaciones y performances artísticas marcaron el ritmo de toda la tarde. Todas estas propuestas permitieron compartir con un público cada vez más curioso y atento ese impulso común y decididamente pluridisciplinar que anima el día a día de nuestra institución.

Apenas unos días más tarde, el miércoles 4 de marzo, la Casa de Velázquez inauguró también un nuevo formato de encuentro dedicado a la presentación de los miembros científicos de la 116.ª promoción de la Escuela de Altos Estudios Hispánicos e Ibéricos. Organizada ante un auditorio lleno, esta primera edición ofreció una oportunidad privilegiada para descubrir los trabajos de los investigadores e investigadoras acogidos este año en residencia, al tiempo que favoreció el encuentro con socios y actores del mundo académico. Bajo la atenta mirada de su madrina, Michèle Gendreau-Massaloux, esta mañana de intercambios ilustró con claridad el espíritu de diálogo interdisciplinar que constituye una de las señas de identidad de la Casa y que deseamos seguir cultivando.

Después de todo ello, no podemos sino sentirnos especialmente satisfechos y aún más deseosos de compartir con ustedes el programa de las próximas semanas. Un programa que en los próximos días nos llevará a París donde, en el marco de nuestra colaboración de larga trayectoria con la Loo&Lou Gallery, tendremos el placer de inaugurar el jueves 19 de marzo la primera exposición monográfica del pintor español Federico Miró, actualmente en residencia en la Casa de Velázquez gracias a una beca desarrollada en colaboración con la ciudad de Málaga. Este encuentro con el público parisino coincide, además, con la recta final de la exposición Habiter le temps en el Pavillon Comtesse de Caen, donde aún podrán verse durante unos diez días las obras de los artistas residentes de la promoción 2024-2025.

En España, les recomendamos especialmente visitar en Pamplona la exposición Mirar a otro lado, de Nicolás Combarro, antiguo artista residente y actual doctorando artístico de la Casa de Velázquez, que puede verse actualmente en el Museo Universidad de Navarra. Apoyada por nuestra institución a través de su fondo de ayuda a la producción, la muestra presenta los trabajos recientes del artista en torno a la arquitectura concentracionaria española, la memoria y el olvido.

Por último, será un verdadero placer reencontrarnos con ustedes en la Universidad Complutense el próximo 18 de marzo con motivo de una proyección especial de la película La niña del autobús – La vida de Paula Navas Gordo, también conocida como María del Puig Díaz Ruiz, en la Casa de Velázquez de Madrid de 1936 a 1961. Esta película de Éric du Bellay, producida por la Casa de Velázquez, relata un destino personal que se entrelaza con la propia historia de nuestra institución: en 1936, tras perder a su madre en el ataque a un autobús, Paula Navas llega con apenas cinco meses a una Casa de Velázquez entonces en ruinas. Con 87 años, con las cámaras por testigo, regresó a los lugares de su infancia para compartir su historia con su familia y mostrarles esta “casa” que fue el escenario íntimo de su vida y de sus experiencias.

Un mes de marzo con una programación especialmente intensa, a la que se suman, por supuesto, nuestras convocatorias aún abiertas, nuevas publicaciones en acceso abierto y otras noticias que les invitamos a descubrir a lo largo de este boletín, ahora presentado en su nueva forma.

Nancy BERTHIER

Directora de la Casa de Velázquez