Puertas abiertas

[ASÍ FUERON] Las puertas abiertas 2026: 1.900 visitantes y un programa vibrante en una tarde entre artes, investigación y patrimonio


El domingo 1 de marzo, la Casa de Velázquez volvió a abrir de par en par sus puertas al público para su cita anual. Durante cinco horas, cerca de 1.900 visitantes cruzaron las verjas de la institución para descubrir la riqueza de sus actividades y compartir un momento privilegiado con los artistas y los investigadores en residencia. Una afluencia notable que confirma el apego del público madrileño a esta jornada, convertida con los años en un encuentro imprescindible.

A lo largo de la tarde, el público pudo sumergirse en el corazón del proceso creativo gracias a los open studios de los artistas en residencia. Repartidos entre los talleres del jardín y los del edificio principal, estos espacios abiertos permitieron descubrir las primeras obras y las investigaciones en curso de numerosos artistas, ofreciendo una visión directa y viva de la creación contemporánea tal como se desarrolla en la Casa de Velázquez.

 

En la galería del edificio principal, la exposición La Casa de Velázquez. Ayer, hoy, mañana proponía un recorrido por cerca de medio centenar de obras procedentes de la colección de la institución, donadas por los artistas al término de su residencia. Asociada a una instalación documental dedicada a un siglo de investigación y creación, invitaba a recorrer la historia de la Casa al tiempo que esbozaba las perspectivas de su futuro.

La biblioteca de investigación, excepcionalmente abierta al público, también despertó un gran interés. Los visitantes pudieron descubrir este espacio emblemático y explorar una selección de obras de sus colecciones, que cuentan hoy con cerca de 160.000 volúmenes dedicados a los estudios hispánicos e ibéricos. Muy cerca, el servicio de publicaciones presentaba sus actividades editoriales a través de una serie de breves intervenciones y un punto de venta donde descubrir sus últimas novedades, mientras que varias mesas de libros ofrecidos invitaban a cada visitante a llevarse una publicación de la Casa. Los visitantes también pudieron asistir a varias presentaciones de libros y encuentros con autores e investigadores, que dieron lugar a intercambios enriquecedores con el público.

Los visitantes pudieron igualmente descubrir los secretos patrimoniales de la institución, gracias en particular a los miembros científicos de la EHEHI, que para la ocasión se convirtieron en guías durante toda la tarde. Se organizaron visitas históricas de la institución, en las que los investigadores revelaron tanto los entresijos de la Casa como sus propias investigaciones y su experiencia de residencia. Paralelamente, el equipo de la biblioteca presentó los tesoros de las colecciones patrimoniales de la Casa, entre manuscritos, libros antiguos y archivos.

El programa artístico también se desplegó en forma de diversas performances: sesiones de escucha comentada de la pieza Cipher del compositor Brendan Champeaux, lectura performativa de Céline Groman y un ensayo coreográfico de la bailaora Paula Comitre (en colaboración con Mauro Suárez Torrico) en torno al encuentro entre Antonia Mercé y Paul Valéry. En los espacios exteriores, los visitantes pudieron descubrir varias instalaciones, entre ellas una obra del padrino de la promoción de artistas, Fernando Sánchez Castillo, desvelada en directo en la terraza, y una serie de esculturas de Kong Shengqi en la fuente del jardín.

Por último, una serie de talleres de iniciación a la modelización y a la impresión 3D, dirigidos por el geofísico y geomático Laurent Aubry y destinados a los niños y sus acompañantes, permitió al público más joven experimentar de manera lúdica nuevos enfoques de la investigación arqueológica.

A pesar del contexto particular ligado a las obras en curso, esta edición 2026 confirmó el éxito y la vitalidad de la jornada de puertas abiertas de la Casa de Velázquez. Una jornada marcada por el encuentro, el intercambio y la curiosidad, que permitió al público descubrir de cerca la riqueza de una institución donde, desde hace casi un siglo, dialogan las artes y las ciencias.