Nuestros compromisos
Desde su fundación, en un momento en que el conocimiento, el arte y la cultura necesitaban ser defendidos con vigor, la Casa de Velázquez se ha comprometido con un proyecto decididamente humanista. Pretende ser un espacio donde se preserven y fomenten plenamente el pensamiento crítico, la diversidad de enfoques y la libertad intelectual y creativa.
Fiel a esta misión, la institución se compromete a desarrollar sus prácticas teniendo en cuenta su impacto social y medioambiental. Esta atención impregna tanto sus reflexiones internas como los proyectos que diseña, acoge y apoya. En la encrucijada de la investigación científica y la creación artística, la Casa de Velázquez apuesta por la experimentación, la apertura y los enfoques conscientes, comprometiendo a su comunidad en una forma de trabajar más responsable y atenta a las problemáticas contemporáneas.
Nuestro enfoque ecorresponsable
Preocupada por su impacto medioambiental, la Casa de Velázquez desarrolla desde hace varios años un enfoque ecorresponsable basado en la aplicación de acciones concretas. Este enfoque se traduce en la gestión de los residuos, la reducción del consumo de energía y agua, la moderación digital,el cuidado paisajístico de los espacios exteriores y la integración delas exigencias medioambientales en la utilización de los servicios externos.
La adhesión al Club Développement Durable des Établissements Publics et des Entreprises Publiques en 2022, y la adopción de sus estatutos, supuso un importante paso adelante, haciendo que la Casa formara parte de una red de actores comprometidos y apoyando el desarrollo de sus prácticas.
La Casa trabaja también en la sensibilización de su personal, artistas e investigadores. Recíprocamente, los proyectos desarrollados en residencia, cuando abordan cuestiones medioambientales, alimentan la reflexión de la institución sobre su propio funcionamiento. Esta dinámica se basa en la escucha, la adaptación y el deseo de que las prácticas evolucionen de forma positiva, con vistas a una mejora continua.
Nuestras raíces locales
La Casa de Velázquez está firmemente arraigada en España desde su fundación. El palacio que la alberga, construido por Francia en terrenos cedidos por España, fue uno de los primeros edificios que se levantaron en la actual Ciudad Universitaria de Madrid. Alberga una memoria compartida entre los dos países: escenario de batallas durante la Guerra Civil, refugio durante la dictadura, cuna de intercambios culturales e intelectuales durante casi un siglo..
Al preservar este vínculo único y actualizarlo en sus actividades, afirma que la cooperación franco-española, más allá de su historia, es una de sus responsabilidades cotidianas y un pilar central de su acción. Sus eventos, asociaciones y programas de residencia e investigación alimentan un ecosistema de investigadores, artistas y profesionales internacionales que trabajan en estrecha colaboración con los actores de Madrid y España. La Casa de Velázquez aprovecha al máximo su presencia en España para participar activamente en la vida artística y científica local, y dar contenido a una comunidad enriquecida por esta doble pertenencia.
Nuestra apertura al mundo
Cada año, las secciones de artes y ciencias abren sus puertas a residentes de todo el mundo, independientemente de su nacionalidad. Esta diversidad da lugar a una comunidad vibrante, que favorece la circulación de conocimientos y prácticas.
Impulsada por sus residentes, el contacto con sus antiguos alumnos y sus numerosas colaboraciones basadas en varios continentes, la Casa de Velázquez se concibe a sí misma como una plataforma de producción y difusión cuyos horizontes van más allá de la escala bilateral.
Esta dimensión se ha visto reforzada por la creación del Instituto de Estudios Avanzados (MIAS), que sitúa la internacionalización de la investigación en el centro de sus misiones. Los investigadores que acuden a la Casa de Velázquez en el marco de las actividades del MIAS proceden de horizontes muy diversos, lo que hace que la institución se implique aún más en la dinámica científica mundial.
Esta apertura se apoya también en una estrecha cooperación con las otras cuatro escuelas francesas en el extranjero y con las grandes residencias artísticas francesas en el extranjero, de Roma a Kioto y tan lejos como los Estados Unidos.
Apoyo a nuestros residentes
El apoyo a los artistas, investigadores y becarios que residen en la Casa de Velázquez constituye el núcleo de su misión. Un equipo multidisciplinar de unas cuarenta personas trabaja a diario junto a ellos para ofrecerles un apoyo personalizado y llevar a cabo proyectos de promoción de su trabajo. Para ello, la institución pone a su disposición sus espacios, sus herramientas, sus competencias, su red y toda una serie de mecanismos destinados a reforzar la autonomía, la visibilidad y el reconocimiento del trabajo de sus miembros.
Este compromiso se extiende más allá del periodo de residencia, gracias a diversos tipos de becas y a los planes deapoyo post-residencia de . También se refleja en la especial atención prestada a la diversidad de perfiles, disciplinas y enfoques, garantizada en particular por la composición plural de sus comités de admisión y contratación. La institución está construyendo una comunidad en la que cada residente puede encontrar los medios para desarrollar su trabajo de investigación o de creación en un entorno atento y solidario.