Solo y únicamente así logramos preservar la identidad misma de nuestra institución: la de un espacio vivo donde se encuentran y se entrecruzan culturas, disciplinas y personas, y donde cada proyecto se convierte en una oportunidad para imaginar nuevas formas de circulación y de entendimiento mutuo. El mes que ahora comienza vuelve a ser una demostración elocuente de ello.
Así, hemos tenido el placer de inaugurar abril con las jornadas de estudio Diálogos de escultura ibérica. El Museo del Louvre en el Museo Arqueológico Nacional. Organizadas en el marco de la exposición del mismo nombre, estas jornadas reunieron a más de una docena de especialistas internacionales en torno a un programa articulado en tres mesas redondas, con el fin de examinar el arte escultórico antiguo: desde su descubrimiento hasta su influencia en la vanguardia europea del siglo XX, pasando por su lugar fundamental en la construcción de la identidad cultural mediterránea. Intercambios ricos y siempre estimulantes, que también permitieron subrayar los vínculos duraderos entre Francia y España en el ámbito de los estudios arqueológicos, así como la circulación de saberes y técnicas de conservación entre ambos países. Invitada a participar en este ambicioso proyecto desde sus inicios, la Casa de Velázquez desempeñó un papel central tanto en la elaboración del catálogo como en la organización de las jornadas, y es un verdadero placer invitarles —si aún no lo han hecho— a disfrutar de la riqueza de esta magnífica exposición, que aún puede visitarse en el Museo Arqueológico Nacional hasta el próximo 10 de mayo.
Otras tres exposiciones permanecen abiertas y merecen una visita. En París, la Loo&Lou Gallery acoge Aller‑retour, la primera exposición monográfica de Federico Miró, actualmente en residencia en la Casa de Velázquez gracias a una beca en colaboración con la ciudad de Málaga. En Pamplona, el Museo Universidad de Navarra presenta Mirar a otro lado, una exposición apoyada por nuestro fondo de ayuda a la producción y dedicada a los trabajos recientes de Nicolás Combarro, antiguo residente y actual doctorando artístico, que indaga en la memoria y las zonas de sombra de la historia española a través de la exploración de la arquitectura concentracionaria. Por último, en nuestra propia sede, la exposición semipermanente La Casa de Velázquez. Ayer, hoy y mañana propone un recorrido conciso pero vibrante por nuestra colección y nuestra historia, combinando obras de arte y archivos inmersivos para trazar un siglo de patrimonio y transformaciones. Tres exposiciones que, cada una a su manera, encarnan ese diálogo continuo que constituye el fundamento de nuestra institución.
En el ámbito científico, abril se presenta especialmente rico en encuentros y reflexiones compartidas. Del 15 al 17 de abril, el coloquio The Committed Neutrality abrirá el mes reuniendo en Madrid a especialistas internacionales en torno a una historia transnacional del humanitarismo español, desde la Primera Guerra Mundial hasta la década de 1920, ofreciendo una mirada renovada sobre las prácticas de neutralidad y las circulaciones institucionales a escala global. El 17 de abril, el Museo Nacional de Antropología acogerá la mesa redonda Muertos en vitrina, en el marco del ciclo «Pensar los museos, hacer memoria», para interrogar la legitimidad y los desafíos éticos de la exposición de restos humanos en el espacio público, entre prácticas museísticas, memoria colectiva y responsabilidad social. Paralelamente, el programa CALC organizará un taller dedicado al cómic como herramienta de investigación y transmisión, explorando la «historietografía» a través de tres encuentros abiertos al público los días 20 y 21 de abril. Finalmente, los días 22 y 23 de abril, un workshop estará dedicado a los modos de estructuración y secuenciación de la escritura histórica en la Edad Media, examinando in situ las interacciones entre texto, mise en page y dispositivos iconográficos en los manuscritos. A estas actividades se suman los tres seminarios del MIAS, que marcarán el mes con las intervenciones de Natalia Castro Picón (Los fósforos de la metáfora. Poesía y subversión semiótica en los tiempos del algoritmo, el 13 de abril), Carolina Obradors Suazo (Ciudadanos de palabra: prueba y comunidad en la Barcelona del siglo XV, el 20 de abril) y Jacqueline Urla (Searching for Amadeo: Intimate ethnography as an instrument of memory work, el 27 de abril).
Un mes especialmente denso, que vuelve a poner de relieve el dinamismo de la investigación en humanidades y de la creación contemporánea, así como los numerosos puntos de encuentro que animan día a día nuestra «casa».
Nancy Berthier
Directora de la Casa de Velázquez