Jérémy Léger
Doctorando en Historia y Civilizaciones
Palabras clave: Historia del Estado y de la administración – Prosopografía de las élites administrativas – Relaciones entre administración y política (depuración, politización, etc.) – Historia diplomática – Embajadores y ministros plenipotenciarios – Regímenes autoritarios – España franquista – Primer franquismo – «Estado Nuevo»
Tipo de residencia
Miembro de la EHEHI
Periodo de residencia
En residencia desde septiembre de 2020 hasta julio de 2022
Proyecto de investigación en la Casa de Velázquez
Resumen del proyecto
Título del proyecto: «Sus Excelencias, los abogados del diablo: las élites diplomáticas del Estado español durante la Guerra Civil y el primer franquismo (1936-1956)».
La investigación de Jérémy Léger se centra en un aspecto aún demasiado desconocido de la dictadura franquista, a saber, las principales figuras del cuerpo diplomático de este régimen autoritario, considerado como un laboratorio del Estado y de las administraciones en la dictadura (Hermet, 2012; Linz, 2006). Su estudio se centra en la administración exterior de la Nueva España franquista, desde su fundación durante la Guerra Civil hasta su legitimación exterior, en el punto de inflexión de los años 1955 y 1956.
Formado en historia de las relaciones internacionales, Jérémy Léger ha podido observar la actuación, el don de gentes y el papel de diplomáticos como José María Quiñones de León, figura imprescindible de las relaciones franco-españolas durante tres décadas. Es la trayectoria de estos embajadores lo que le ha llevado a indagar en las dinámicas de ruptura y continuidad del cuerpo diplomático, al compás de los cambios institucionales y políticos (Baruch 1997 y 2013; Viñas, 2010).
Desde hace unos treinta años, asistimos al retorno del Estado, de las administraciones y de sus actores —funcionarios o no— al ámbito de la historia y las ciencias sociales (Rosanvallon, 1990). El cuerpo diplomático sigue, sin embargo, siendo en gran medida ignorado (Loriol et al., 2013). Más aún en el estudio de los regímenes autoritarios, predominan los aspectos de la administración y la política internas. Así, en su edición de las memorias del diplomático Francisco Serrat (2014), el historiador español Ángel Viñas lamenta el retraso en el estudio de la carrera diplomática franquista, mientras que la investigación ya está muy avanzada para otros cuerpos del Estado como el Ejército, la Justicia o el Orden Público (Ponce Alberca 2008).
No existen trabajos de síntesis sobre el tema, sino más bien una suma de estudios parciales, a veces integrados en tesis sobre la Guerra Civil, las relaciones bilaterales o la política exterior del régimen (Valdivieso del Real, 1993; Pérez Ruiz, 2006). Por consiguiente, queda por delante una amplia labor de investigación en historia administrativa, sobre todo teniendo en cuenta que las cuestiones relativas a los regímenes autoritarios siguen siendo numerosas y de actualidad (Fregosi, 2016).
El trabajo de análisis sociohistórico que aquí se propone tiene un marcado carácter prosopográfico, y su categoría de estudio incluye a los embajadores y ministros plenipotenciarios en funciones como jefes de misión. La muestra prosopográfica se limita a una veintena de misiones diplomáticas representativas de la variedad de sus rangos, de los diferentes regímenes en los países anfitriones y de las grandes líneas de la política exterior franquista: la Península Ibérica, el Occidente cristiano y anticomunista (Europa Occidental y Estados Unidos), América Latina y un mundo oriental proteico.
Este trabajo se articula en tres ejes de investigación:
El primer eje tiene como objetivo identificar a los miembros del personal diplomático, a menudo calificados de «nobleza de Estado», un cuerpo exclusivamente masculino caracterizado por una apertura social muy limitada y una homogamia aristocrática y burguesa. Esta investigación prosopográfica sobre un centenar de individuos —pertenecientes a una generación de transición— debe permitir comprender un cuerpo diplomático en vías de profesionalización y de contornos imprecisos, debido a los numerosos nombramientos políticos.
El segundo eje consiste en el análisis de la actuación de estos diplomáticos en la recomposición de la imagen del régimen y el refuerzo de sus vínculos diplomáticos, independientemente de las crisis. Se trata de estudiar las lógicas que presidieron los nombramientos y destituciones de embajadores, observando su «protagonismo» y su «perfil supuestamente adecuado» en relación con el puesto y la misión que se les asignaron. Esta noción central implica una exploración rigurosa del capital cultural, económico, político y social de estos diplomáticos, acentuado por la singular situación administrativa de extraterritorialidad.
El tercer eje aborda, por último, el papel y la influencia de estas élites diplomáticas en la construcción del Estado dictatorial —la retórica del «Estado nuevo»— y en la elaboración de la política exterior del régimen, decididamente centrado en sus asuntos internos, en particular mediante el análisis de sus redes, a través de su correspondencia con los principales dignatarios.