Luca Di Mauro
Doctor en Historia
Palabras clave: Revolución Francesa - Risorgimento italiano – Espacio mediterráneo - Secreto - Clandestinidad política – Sociedades secretas - Trienio Liberal – Carbonari – Comuneros - Liberalismo.
Tipo de residencia
Miembro de la EHEHI
Periodo de residencia
En residencia desde septiembre de 2018 hasta julio de 2019
Proyecto de investigación en la Casa de Velázquez
Resumen del proyecto
Título del proyecto: «La secta impía y devastadora», recorrido de clandestinidad en el espacio borbónico. El caso del Reino de Nápoles y de España desde la dominación francesa hasta el Trienio Liberal. (1806-1824)
La alianza dinástica entre Nápoles y Madrid es un elemento de continuidad en el panorama internacional desde mediados del siglo XVIII hasta la tercera década del siglo XIX: los principios de gobierno compartidos por las dos ramas de la casa de Borbón permiten que este eje diplomático sobreviva a la tormenta revolucionaria —a pesar de los dramáticos y sangrientos trastornos— y al alejamiento de Francia, tercer y principal miembro del antiguo «pacto de familia».
El vínculo privilegiado entre España y las Dos Sicilias, por el contrario, sale reforzado del final de la aventura napoleónica y las dos potencias mediterráneas —unidas por el carácter retrógrado de sus sociedades y por la voluntad reaccionaria de sus gobiernos— dan vida a un verdadero espacio de ideas y políticas, tanto internas como internacionales, que caracteriza la geopolítica del periodo: el espacio borbónico.
Ante tal uniformidad de prácticas políticas y estructuras sociales, no es de extrañar que incluso las formas de oposición violenta y clandestina al poder presenten un cierto grado de similitud entre ambos países. El objetivo de esta investigación es mostrar cómo, lejos de limitarse a una simple alianza entre tronos, el espacio borbónico constituye un sistema de referencias válido también para los revolucionarios, que a menudo conciben su acción en un marco más amplio que el delimitado por las fronteras nacionales.
La ruta que une el puerto napolitano con los de la costa este española registra un tránsito especialmente intenso no solo de mercancías y despachos diplomáticos, sino también de modelos, hombres e ideas destinados a trastocar la versión borbónica del Antiguo Régimen.
A pesar de la disparidad de dimensiones y poder entre ambas partes, y aunque los españoles miran tanto hacia el Atlántico como hacia el resto del Mediterráneo, este tráfico político e intelectual es bilateral, aunque no simétrico en intensidad: si bien es cierto que a menudo los patriotas napolitanos actúan impulsados por modelos y acontecimientos ibéricos, no es menos cierto que son los españoles quienes retoman el modelo iniciático de los carbonari cuando la masonería tradicional se revela insuficiente durante el Trienio Liberal.