Violaine Héritier-Salama
Laboratorio de Etnología y Sociología Comparada UMR 7186
Palabras clave: Agricultura, distribución del agua, hidráulica, comunidad rural, territorio, recursos, técnica, diacronía, interdisciplinariedad, Marruecos, Haouz, Mesfiwa.
Tipo de residencia
Miembro de la EHEHI
Periodo de residencia
En residencia desde septiembre de 2017 hasta julio de 2018
Proyecto de investigación en la Casa de Velázquez
Resumen del proyecto
Aghmat es un municipio rural dinámico de la llanura del Haouz, en la región de Marrakech. En esta localidad, que ha quedado al margen de los grandes proyectos hidráulicos y relativamente poco afectada por el éxodo rural, la pequeña y mediana hidráulica se encuentra en el centro de los retos actuales. De hecho, numerosos pequeños y grandes propietarios apuestan por el desarrollo de una agricultura de regadío intensiva como medio de enriquecimiento o de subsistencia. Se trata aquí de proponer una antropología de este lugar a lo largo del agua y del tiempo.
Situada a los pies del Alto Atlas, en la desembocadura del valle del Ourika, Aghmat se beneficia del desvío de las aguas superficiales del uadi del mismo nombre, que drena las lluvias en invierno y luego el deshielo en primavera. Esta situación privilegiada ha permitido el desarrollo de un sistema hidráulico agrícola a gran escala desde al menos el siglo X, en torno a una ciudad medieval hoy desaparecida. Sin embargo, la ciudad de Marrakech (fundada en 1062 por los almorávides) y diversas tomas de agua realizadas aguas arriba (especialmente en las estribaciones) han desviado progresivamente gran parte de estas aguas superficiales. Por otra parte, el antiguo desarrollo de manantiales mediante galerías de drenaje (khettara-s) y, desde la segunda mitad del siglo XX, de pozos motorizados, permite explotar también los caudales subterráneos de la cuenca hidrográfica. Teniendo en cuenta las preocupaciones actuales en torno a la gestión del agua (especialmente aquí, en el caso de la cuenca del Tensift, que presenta déficit), ¿qué lugar ocupan estos conocimientos y este patrimonio ancestrales en la agricultura de regadío tal y como se practica hoy en día? ¿Se prolongan las tensiones del pasado en torno al recurso hídrico en las dinámicas actuales? ¿La introducción de pozos motorizados individuales libera a los agricultores de las limitaciones estacionales o sociales que pesan sobre las infraestructuras gravitatorias compartidas?
Gracias a estos pozos motorizados, la localidad se ha especializado recientemente en el cultivo en viveros de plantas para jardines, revitalizando gran parte de los «tradicionales» campos de olivos y cereales para proporcionar, en la estela del auge de Marrakech, los medios para el desarrollo económico y agrícola de una población cada vez más numerosa. Sin embargo, al ser poco profundos, los pozos no bastan por sí solos para garantizar el riego de todos los cultivos; también dependen del riego por gravedad para su recarga. Las infraestructuras compartidas siguen, por tanto, siendo el centro de los retos, aunque la etnografía ha revelado una desintegración general de las normas comunitarias y estatales que rigen su uso, en favor de un «acuerdo entre ellos» más informal en el que la parte alta suele prevalecer sobre la parte baja. Paralelamente, la acción estatal se ha desplazado: con la política de grandes presas, las captaciones del uadi Ourika son menos estratégicas a escala regional, mientras que el «Plan Marruecos Verde» considera con nuevos ojos la pequeña y mediana hidráulica —antes signo de arcaísmo— vista ahora como un medio para desarrollar los municipios rurales. Por último, cabe destacar la heterogeneidad de la población de Aghmat, marcada tanto por importantes migraciones como por una fuerte integración en la identidad bereber mesfiwa.
Todas estas características hacen de Aghmat un lugar privilegiado para investigar las modalidades actuales y pasadas de la ocupación humana de un territorio, entre la gestión de los recursos, la organización social y los juegos de escalas políticas o económicas. ¿Qué vínculo existe entre el funcionamiento de una comunidad rural (desde la vida socioeconómica hasta las relaciones de parentesco), su relación con el medio ambiente y el aspecto técnico del desarrollo agrícola (infraestructuras, modos de cultivo)? ¿Contribuye el acceso al agua y a la tierra a la definición de un «nosotros», o es, por el contrario, un factor de exclusión? ¿Cuál es y ha sido el peso (o las limitaciones) de la intervención del Estado o de cualquier otra forma de poder (caídes, cofradías religiosas, instancias tribales) sobre la práctica de la agricultura de regadío en esta localidad, y sobre la organización del reparto de los recursos en su seno? ¿Encuentra su equivalente en otros ámbitos sociales la actual desintegración de las normas de reparto del agua?
Iniciada en 2014, esta investigación antropológica, centrada inicialmente en el agua, se ha ido ampliando poco a poco a la cuestión de los usos de la tierra y la organización espacial, estudiando en particular la aparición de los viveros, pero también las trayectorias familiares y la distribución del hábitat. Inscrita también en una perspectiva de largo plazo, con un enfoque histórico y arqueológico, pretende examinar de manera dinámica los retos político-económicos y culturales del riego, que entran en juego tanto en la organización espacial como en la composición del grupo social. La larga historia de la hidráulica en Aghmat permite, en efecto, abordar de una manera poco habitual las tensiones actuales en torno al agua (y en particular desde el punto de vista de la sostenibilidad): situándolas en la perspectiva de las tensiones del pasado; analizando con detalle si el riego constituye o no un «patrimonio», o el agua un «bien común»; y examinando, a través de ello, la relación que mantienen los miembros de un grupo entre sí y con los demás (humanos o no humanos), así como con el lugar que habitan.