Marie Walin
Profesora titular de Historia
Palabras clave: Género; masculinidades; sexualidad; impotencia; medicina; historia; siglo XIX; racionalidad científica
Tipo de residencia
Miembro de la EHEHI
Periodo de residencia
En residencia desde septiembre de 2017 hasta julio de 2018
Proyecto de investigación en la Casa de Velázquez
Resumen del proyecto
En el siglo XIX, tanto para la medicina como para la religión católica, la impotencia sexual se refería a la incapacidad para mantener relaciones sexuales. Cuando esta incapacidad era absoluta, constituía una causa de nulidad matrimonial para la Iglesia católica y según el derecho matrimonial español del siglo XIX. Aunque afecta mayoritariamente a los hombres, la impotencia sexual no designa, por tanto, en el siglo XIX una deficiencia exclusivamente masculina, sino incapacidades físicas o psicológicas, tanto masculinas como femeninas, que impiden llevar a cabo prácticas sexuales consideradas «normales», es decir, con fines reproductivos.
Mi proyecto de investigación se centra, a través de este tema que es la impotencia sexual, en la historia cultural de la sexualidad reproductiva y conyugal en un contexto de profunda transformación de los conocimientos médicos. Pretendo rastrear el surgimiento de una medicina especializada en la sexualidad antes de la aparición de la sexología, en un país donde la fe católica, los vaivenes entre el absolutismo y el liberalismo, y las dificultades para adaptarse al ritmo de la revolución industrial, pudieron ralentizar el proceso de transformación de los conocimientos. Para este estudio utilizo un corpus compuesto por archivos de solicitudes de nulidad matrimonial por impotencia sexual tramitadas por tribunales diocesanos castellanos, diccionarios, ensayos y revistas médicas generales y especializadas leídas en Castilla entre 1780 y 1922 (fecha de la traducción de Freud al castellano), de textos de derecho civil y religioso, y de algunas obras literarias sobre temas concretos, como la cuestión de la degeneración a finales del siglo XIX.
Desarrollo este trabajo en torno a tres ejes principales. El primero se refiere al análisis de las identidades de género, las relaciones con el cuerpo y las prácticas sexuales que aparecen en las fuentes médicas y en los juicios. Estudio los procesos de normalización de los cuerpos, las sexualidades y las identidades de género por parte de la medicina y la religión, teniendo en cuenta las estrategias de las personas para eludirlos. Analizo asimismo la progresiva especialización de los conocimientos sobre la sexualidad conyugal en Castilla, en relación con la de los conocimientos a escala europea. Siglo del surgimiento de la medicina experimental y la psiquiatría, del descubrimiento de la función de los espermatozoides y del fenómeno de la ovulación espontánea, el siglo XIX sigue estando profundamente marcado por la medicina humoral y las representaciones del cuerpo heredadas de la época moderna. La cuestión de la mezcla de conocimientos y representaciones me lleva a la de la construcción —histórica y socialmente situada— de la racionalidad científica. Por último, estudio la gestión de la sexualidad conyugal a escala colectiva a través de los discursos sobre el estado sanitario y moral de la población española y el desarrollo de políticas sanitarias. Me interesan especialmente los escritos que, tras la emancipación de Cuba en 1898 y en la estela de la llamada «Generación del 98», tratan sobre la amenaza de afeminamiento que se cierne sobre un pueblo «degenerado» que ha perdido su potencia viril. ¿Cuál fue el impacto de estos discursos sobre los conocimientos médicos relativos a la sexualidad y los modelos de masculinidad?