Alumni

Stéphanie Mansy

Artes gráficas
Francia

Tipo de residencia

Artista en residencia 

Periodo de residencia 

En residencia de septiembre de 2022 a julio de 2023

Proyecto artístico en la Casa de Velázquez

Resumen del proyecto

La materia es memoria. El proyecto de Stéphanie Mansy en la Casa de Velázquez hunde sus raíces en este postulado. Los estragos del tiempo, las alteraciones y las degradaciones narran el objeto y su historia.

En España, se embarca así en una investigación que pretende rastrear los inicios del papel en Europa, interesándose tanto por su historia como por lo que nos dicen, hoy en día, las reliquias y los fósiles de su producción y conservación.

El tema de las obras alteradas se aborda de forma singular, superando el marco puramente científico de las problemáticas de conservación y restauración. Es el soporte vivo lo que le interesa a Stéphanie Mansy: su piel, su ADN, las huellas del tiempo y sus recuerdos enterrados.

En esta búsqueda eminentemente documental y arqueológica, la artista busca ante todo dejarse sorprender. El estado de conservación, los gestos de restauración y las frágiles imágenes que persisten la llevan a dirigir su mirada hacia ese espacio intersticial, entre la manifestación del pasado y la energía del presente.

Concebido como un auténtico laboratorio en movimiento, el proyecto de Stéphanie Mansy se basa en primer lugar en un corpus inicial recopilado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en el Museo del Prado y en la Casa de Velázquez, que ella contrapone a las obras del Museo de Picardía, socio de este proyecto a caballo entre la investigación y la creación.

De su exploración, que la llevará de Madrid a Burgos y hasta Valencia, la artista hace surgir una colección de dibujos. Una serie de dibujos que, alimentada por este estudio en profundidad y guiada por una observación fina y precisa, se concibe como una restitución del contacto de la artista con la obra «fosilizada». Un trabajo de retransmisión que, casi paradójicamente, participa en la transformación y el borrado de la imagen inicial.

Paralelamente, también despliega su trabajo hacia otras formas de experimentación. En particular, a lo largo de una serie de dibujos a ciegas, que toma como único modelo los informes de estado de los restauradores, dejando así que las palabras guíen el dibujo sin haber visto nunca la imagen inicial. Por último, a través de un innovador proyecto editorial, Stéphanie Mansy pone en relación su corpus documental y la reacción que este genera en quienes lo contemplan. Al confrontar los puntos de vista con la obra original, construye así un atlas silencioso y sensible que, una vez más, contribuye a unir las diferentes capas de una historia multifacética.