Creación artística Résident

Laía Arguelles

Artes visuales

Tipo de residencia

Artista en residencia 

Periodo de residencia 

En residencia desde septiembre de 2020 hasta julio de 2021

Proyecto artístico en la Casa de Velázquez

Resumen del proyecto

En Nadar, flotar, hundirse, el proyecto que lleva a cabo en la Casa de Velázquez, Laía Argüelles da protagonismo a las imágenes como forma de pensamiento. Explora los vínculos entre imagen y espectador, y en particular su capacidad conjunta para construir significado a través de relaciones avivadas por la imaginación.

Nadar, flotar, hundirse indaga en las especificidades y potencias propias de la fotografía encontrada, desplegando varias vías de pensamiento: la imagen como huella, la ausencia del cuerpo y su indicio, el recorrido anónimo por la ciudad, la desaparición... En ese sentido, este tipo de imagen, dentro del mundo de los objetos, materializa como pocas su carácter superviviente, es decir, su capacidad de atravesar tiempos e historias y desplazar sus significados. A su vez, la latencia de la fotografía encontrada —en apariencia obsoleta— se revaloriza como facilitadora de significados alternos a su naturaleza referencial.

Los recursos de intervención, repetición, composición y montaje se encuentran en el núcleo de la práctica. Para ello, este proyecto toma como figuras de pensamiento una serie de acciones —nadar, flotar, hundirse— para corporeizar la imagen, permitiendo, además, plantear el cuerpo como lugar de las imágenes. El cuerpo imagina, piensa, sueña, olvida y, por tanto, nada, flota, se hunde en el mar de imágenes que es el mundo. Así, el medio acuático como espacio para el cuerpo y las imágenes no se erige como el tema del proyecto, sino como su figura de aproximación conceptual.

Las piezas resultantes —materializadas a través del objeto, el políptico, el libro de artista o la colección— reflexionan sobre la presencia y la ausencia de los cuerpos, sobre las dificultades de la enunciación, sobre las identidades difusas y, en definitiva, sobre el papel de la mirada del espectador como activadora de las obras.