Alexandre Dupont
Historia contemporánea
Palabras clave: Francia; España; década de 1870; internacionalismo;
contrarrevolución; Segunda Guerra Carlista; frontera; politización; voluntariado transnacional
Tipo de residencia
Miembro de la EHEHI
Periodo de residencia
En residencia desde septiembre de 2013 hasta julio de 2015
Proyecto de investigación en la Casa de Velázquez
Resumen del proyecto
Título del proyecto: «Carlistas y legitimistas entre Francia y España: las relaciones entre contrarrevolucionarios franceses y españoles en la segunda mitad del siglo XIX»
El ecuador de la década de 1870 constituye para la contrarrevolución europea una última oportunidad de volver al poder. En Francia, los dos intentos fallidos de restauración del conde de Chambord ponen de manifiesto la vigencia del legitimismo. En España, la Segunda Guerra Carlista (1872-1876) ilustra la fuerza del carlismo frente al poder central de Madrid. Estas esperanzas a ambos lados de la frontera facilitan la continuación y el desarrollo de relaciones transfronterizas entre los contrarrevolucionarios de ambos países.
Se establecen vínculos entre responsables y publicistas contrarrevolucionarios de ambos países mediante el intercambio de ideas y obras. El interés por la situación en el país vecino contribuye a un enriquecimiento mutuo y a la popularización de las causas legitimista y carlista en España y en Francia, especialmente a través de la prensa. Las relaciones dinásticas ofrecen una materialización simbólica a estos intercambios.
La situación de guerra civil en la que se encuentra sumida España, cuando los carlistas deciden tomar las armas, conduce al desarrollo de estructuras de ayuda y apoyo, sobre todo material, al otro lado de la frontera. A los envíos de dinero, armas o víveres se suman las prácticas de acogida de refugiados carlistas, especialmente en el sur de Francia entre las familias legitimistas, ya que el ámbito familiar desempeña un papel importante en la contrarrevolución.
El periodo de la década de 1870 resulta, por fin, propicio para el voluntariado militar contrarrevolucionario. El voluntariado de los legitimistas que partieron a luchar para hacer triunfar la causa de don Carlos en España a partir de 1872 plantea tanto la cuestión del compromiso político individual en el siglo XIX como la politización de las masas, especialmente las rurales, en Francia y en España.
La frontera desempeña en este contexto un papel clave, tanto por su función de separación entre dos naciones diferentes, lo que supone una distancia, como por su desvanecimiento en aras de un ideal y una práctica política comunes: la lucha por «Dios, la patria y el rey».