Kong Shengqi - KiKi
Escultura
China
Tipo de residencia
Artista en residencia
Periodo de residencia
En residencia de septiembre de 2025 a julio de 2026
Proyecto artístico en la Casa de Velázquez
Resumen del proyecto
El proyecto de Kong Shengqi se inspira en la herencia de los trovadores del sur de Francia y de Cataluña, símbolos de las tradiciones orales y de las culturas nómadas. Encuentra resonancias entre instrumentos musicales medievales, como el laúd o la zanfona, y aquellos que circularon a lo largo de la Ruta de la Seda, como el oud o el rabab, para cuestionar los cruces entre culturas orientales y occidentales. A través de una serie de esculturas interactivas, crea un diálogo sensorial en torno a las migraciones y las hibridaciones culturales.
Arquitecta de formación, concibe sus obras como espacios para habitar, atravesar y sentir. Inspirada por las formas vegetales —en particular raíces, frutos y plantas tuberosas— proyecta el espíritu nómada humano sobre estos organismos, desarrollando un lenguaje metafórico en torno a la migración vegetal y a la circulación de especies. Sus esculturas invitan a los espectadores a imaginar su propia metamorfosis entre pasado y futuro, sueño y realidad, animalidad y humanidad.
Su práctica asocia una sensibilidad animista al estudio de los manuscritos medievales, a los saberes artesanales locales y a la reutilización de materiales antiguos como la madera muerta o los instrumentos usados. También desea enriquecer sus obras con una dimensión sonora y performativa mediante colaboraciones con artistas escénicos.
En residencia en la Casa de Velázquez, Kong Shengqi transforma el espacio en un lugar de diálogo vivo entre épocas, formas y culturas, invitando a cada persona a navegar entre la memoria sensorial y el imaginario colectivo.
Biografía
Al haber crecido en un entorno multicultural, Kong Shengqi estuvo expuesta desde muy joven a una diversidad de lenguas, historias y prácticas culturales. Tras estudiar arquitectura en la Academia Central de Bellas Artes de Pekín, trabajó durante dos años como arquitecta en proyectos internacionales en varios países. En 2014, se trasladó a Francia para dedicarse a la creación artística, graduándose en la École nationale supérieure des Beaux-Arts de París en 2018, con matrícula de honor.
Como escultora y artista visual, desarrolla una práctica interdisciplinar en el cruce de culturas, gestos y materiales. Influenciada por las convulsiones políticas y sociales de su entorno natal, adopta un enfoque animista y sensorial, en el que cada forma se convierte en un vector de energía, memoria y relaciones.
En los últimos años, ha presentado una serie de proyectos personales que han sido aclamados, como Topinambours Troubadours, una serie de esculturas interactivas instaladas de forma permanente en 2024 en los senderos de Vent des Forêts, en la región del Mosa; Thérapie de fantaisie, una exposición individual en el Musée Hôtel-Dieu de Belleville-en-Beaujolais, en colaboración con la 17ª Bienal de Arte Contemporáneo de Lyon; y Serpent dans l'herbe, Ligne de poussière en el Museo de Arte Tobichi (Japón, 2023). También ha participado en exposiciones colectivas en el Palacio de Bellas Artes de París (Chère Melpomène, 2025) y en el Palacio de Bellas Artes Bozar de Bruselas (Émergences.fr, 2022).