Soizic Croguennec
Profesora de Historia – Investigadora posdoctoral
Palabras clave: Luisiana española / Frontera / Siglo XVIII / Redes / Identidades / Imperios
Tipo de residencia
Miembro de la EHEHI
Periodo de residencia
En residencia desde septiembre de 2016 hasta julio de 2017
Proyecto de investigación en la Casa de Velázquez
Resumen del proyecto
Título del proyecto: «En la encrucijada de los imperios: cambios geopolíticos y construcción de una sociedad heterogénea en la Luisiana española (1763-1803)»
Tras cinco años de trabajo sobre las sociedades mineras zacatecanas, he decidido reorientar mi investigación hacia una perspectiva más comparativa para contrastar las diferentes empresas coloniales. En este nuevo proyecto, el espacio social considerado sigue siendo el mismo y se centra en las plebes urbanas, sus estrategias, sus redes y sus discursos. Asimismo, la perspectiva microhistórica sigue ocupando un lugar esencial para poner de relieve las dinámicas de la sociedad colonial fronteriza. De hecho, las principales evoluciones se traducen en la redefinición del espacio geográfico considerado. Aquí, la mirada se desplaza del centro-norte hacia los confines de Nueva España, los límites máximos de la expansión del imperio español hacia el noreste y el Golfo de México, para abarcar un espacio fronterizo, Luisiana, que experimenta profundas transformaciones a lo largo del siglo XVIII.
En el origen de estos cambios se encuentra, en primer lugar, el deseo de continuar el análisis de las sociedades fronterizas esbozado en mi tesis y de seguir confrontando la «gran historia» y la «pequeña historia», la evolución del mapa de la América colonial en el siglo XVIII y la «historia a ras de suelo», por retomar la expresión de Jacques Revel. De hecho, el objetivo es analizar el impacto real en la vida cotidiana de las clases populares de los cambios políticos y jurídicos que se produjeron durante los intercambios de vastos territorios coloniales en la segunda mitad del siglo XVIII.
En este gran juego de intercambio de territorios y reconfiguración de la frontera entre los tres imperios coloniales, Luisiana constituye un terreno de estudio fascinante en varios aspectos:
Luisiana, un auténtico «regalo envenenado» si retomamos la expresión utilizada por Alfredo Jiménez³, fue en primer lugar objeto de luchas entre los colonos franceses, instalados en 1673, y las ambiciones españolas de poner fin a la presencia extranjera en el Golfo de México. De hecho, cuando el periodo español —calificado de interregno— comienza en 1763, se satisface por fin una antigua ambición. Resulta, pues, interesante observar cuál es el impacto de esta incorporación, combinada con la pérdida de Florida, en la reconfiguración de la Frontera Norte de Nueva España, así como de las redes militares y comerciales, tanto lícitas como ilícitas. ¿Cómo integra e impone la administración un cambio de este tipo? ¿Cómo se adaptan las poblaciones de estas zonas fronterizas? En otras palabras, se trata de analizar cómo la reconfiguración del mapa colonial, decidida a raíz de los acontecimientos europeos (la Guerra de los Siete Años y el Tratado de París, en primer lugar), se traduce en la vida cotidiana de las poblaciones locales.
Un último aspecto interesante de la región para su análisis en el marco del imperio colonial español es el estatus cambiante de esta zona fronteriza. De hecho, hasta 1763, Luisiana se encuentra «al otro lado» de la frontera: los intercambios con los franceses son ilegales, los territorios son codiciados por los españoles, para quienes la intrusión francesa en la costa del Golfo de México es inaceptable. A partir de 1763, y hasta 1803, Luisiana pasa de ser un territorio fronterizo extranjero a un territorio fronterizo perteneciente a la órbita de Nueva España. De hecho, con estos cambios de lealtad, en 1763 y luego en 1803, es necesario examinar todo el imaginario de la frontera.
El objetivo principal es situar este estudio en el marco de los trabajos sobre la noción de frontera en el continente americano, un terreno especialmente fértil en los últimos años. Frontera entre varios imperios, Luisiana es también un espacio de confines, alejado de los centros de poder. Más que una línea, la frontera debe entenderse como un espacio cambiante en función de los avatares políticos, demográficos y económicos, teóricamente vinculado al territorio de Nueva España, pero cuya escasa densidad de población y de control colonial genera oportunidades individuales —desde el enriquecimiento personal hasta la búsqueda de refugio, pasando por la reinvención de la identidad— y peligros —la amenaza indígena, la guerra entre españoles y británicos— que contribuyen a moldear comportamientos particulares. En otras palabras, se trata de analizar una experiencia imperial considerada un fracaso para reexaminarla no solo desde el punto de vista de las estrategias de ajuste y adaptación por parte de la Corona española para controlar este vasto territorio fronterizo, sino también y sobre todo teniendo en cuenta la agencia de las poblaciones a través del despliegue de redes y estrategias por parte de los diferentes actores. La confrontación de la documentación administrativa —correspondencia, solicitudes de pasaportes, legislación— y de la documentación de la vida cotidiana —fuentes judiciales y notariales— debe permitir comprender mejor el funcionamiento de una sociedad fronteriza en el marco de un imperio colonial español en plena recomposición.