Carmen Ayala Marín

 

 

PINTURA

 

carmen.ayala@casadevelazquez.org




Carmen Ayala Marín es licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y por la Escuela Nacional de Bellas Artes de París. Desde 2012 reside y trabaja en París.

Siempre en pos del mejor lenguaje formal para representar cada uno de los objetos que pinta, Carmen Ayala Marín busca hacer convivir diferentes estilos de pintura y elementos gráficos dentro de una misma superficie. Así, concibe y trata la pintura como si fuese un diálogo, una polifonía.

Sus composiciones se alimentan de una multitud de imágenes que ordena para que sean elementos semánticos que se narran, se completan y reaccionan entre sí. El sujeto no es el objeto mismo, ni la imagen del objeto, sino el sentido que adquiere en el conjunto que contribuye a componer.

Las pinturas de Carmen Ayala Marín están recorridas por grandes temas como el deseo, la precariedad, la emigración, el feminismo y lo sagrado.

Su obra ha sido presentada en diferentes exposiciones colectivas, tanto en Francia como en España: Ateneo de Sevilla, Maison des ensembles (París), Galería Jeune Création (París), Cabane Georgina (Marsella), Sala Capilla del Hospital Real (Granada), Colegio de España (París), Galería Thaddaeus Ropac (Pantin), FILAF-Festival International du Livre d'Art et du Film (Perpiñán).

 

EN RESIDENCIA

Qu’est-ce qu’elle veut Conchita ?” (¿Qué quiere Conchita?), título del proyecto en residencia de Carmen Ayala Marín, tiene su origen en la última película de Luis Buñuel.

Ese oscuro objeto de deseo muestra el deseo insatisfecho de Mathieu, interpretado por Fernando Rey, hacia Conchita, encarnada por Carole Bouquet y Ángela Molina. Se trata en apariencia de un romance clásico, que ofrece sin embargo una lectura completamente diferente si se considera el deseo de Conchita como el motor fundamental de la intriga, una lectura en sentido opuesto que se materializa en una de las últimas réplicas de la protagonista: “No has comprendido nada”, le dice a Mathieu, como para transmitir al espectador que éste tampoco ha mirado al lugar adecuado.

A través de una serie de cuadros, Carmen Ayala Marín convoca de este modo a Conchita, sin interesarse por la naturaleza psicoanalítica de su deseo sino más bien por lo que éste evoca y las imágenes que hace nacer: las reminiscencias, como la propia artista las denomina.

Sin embargo, el nombre elegido de forma deliberada por Buñuel para su protagonista no está exento de unas connotaciones más negativas: Conchita es el apodo peyorativo dado por los franceses a las criadas españolas que emigraron entre los años cincuenta y setenta. Por tanto, es también esta Conchita la que Carmen Ayala Marín pinta en sus lienzos, rodeada de contradicciones y recordada en el origen del nombre religioso del que se deriva el diminutivo: Inmaculada Concepción.

Así pues, Conchita se convierte en el pretexto de unas imágenes que se entrechocan: el deseo, la precariedad y lo sagrado se mezclan en una misma figura que la artista busca explorar bajo todas sus facetas al mismo tiempo. En su obra, Carmen Ayala Marín trata de este modo de hacer dialogar una serie de imágenes análogas u opuestas, dando lugar a nuevas narraciones.

En sus composiciones, muestra las referencia al arte sacro, la realidad actual de las mujeres de la limpieza y, claro está, el espectro de la mujer buñueliana. Una polifonía anclada intrínsecamente en un pensamiento feminista donde, en un movimiento incesante de rebotes, la imagen se convierte en sujeto, la forma se convierte en objeto y donde los diversos elementos apelan continuamente a otros nuevos.


CONCHITA - DESEO - PRECARIEDAD- NARACIÓN - BUÑUEL

 

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30/10/2015 - 16min 33s - Español