Confins

Les limites du monde durant l’Antiquité

14JANVIER - 16JANVIER 2010
Alicante
Colloque

Coord. : FERNANDO PRADOS MARTÍNEZ, GWLADYS BERNARD, IVÁN GARCÍA JIMÉNEZ
Org. : Universitat d’Alacant, Casa de Velázquez

 

Resúmenes de las ponencias

IGNASI GRAU MIRA (Universidad de Alicante) 
Límite, confín, margen, frontera… Conceptos y nociones en la antigua Iberia

El concepto de frontera en la cultura ibérica ha sido abordado preferentemente desde la perspectiva del análisis espacial y la pretensión de delimitar claramente las unidades geopolíticas que identificamos en el proceso de construcción de los distintos territorios ibéricos. Sin embargo, el concepto de confín acoge una pluralidad de significados de gran relevancia para aproximarnos a la sociedad ibérica. Pretendemos indagar en algunas de estas nociones y exponer algunos casos de estudio que nos aproximan a este poliédrico concepto.   
La vida en el margen: contacto, hibridación y etnogénesis
Las costas peninsulares son un espacio de margen: límite de la tierra y el mar. Un margen fecundo donde se crean y recrean las relaciones de poder a partir de las nuevas situaciones sociales en un contexto de co-presencia de grupos étnicos distintos. Se reformula la cultura material y sus usos, en el marco de redefinición de la sociedad.
Confines y etnicidad: una realidad movediza
Durante mucho tiempo se ha pretendido dotar de contenido a las menciones literarias que hacían referencia a etnias ibéricas. Se representan espacios territoriales a partir de imágenes fijas de la extensión aproximada de los antiguos pueblos. Recientes estudios sobre la construcción activa de la identidad étnica ofrecen una muestra de la variedad de concepciones que se engloban en el concepto de etnia.
Fronteras territoriales: el pequeño mundo y la comunidad local
El ámbito de la construcción territorial del mundo ibérico adquiere importancia el espacio local articulado en torno al oppidum, el núcleo urbano que articula el paisaje político. En este marco general se engloba una dinámica variada que cambia en función del carácter del núcleo urbano, el concepto de territorio o la evolución histórica. Reconocer las fronteras de estos espacios nos ayudan a desvelar la naturaleza de sus territorios.
La consagración del límite: los santuarios y el paisaje sacro
Al igual que en otros espacio territoriales del mundo ibérico, se consagra el paisaje de la comunidad a partir de la ubicación en sus límites de los espacios sacros. Los trabajos clásicos de De Polignac para el mundo griego, o Edlund para el mundo etrusco, aportan luz en la construcción de los límites sacros del paisaje mediterráneo. Estas referencias son de gran ayuda para entender la construcción de los espacios liminales.

KATJA MOEDE (Freie Universität Berlin)
Confini segnati e confini discussi. Il sistema dei confini assoluti e relativi nel mondo antico

L’immagine che noi abbiamo della Grecia antica si basa sulle singole Poleis, le quali con il loro Hinterland occupano un territorio ben preciso. I limiti di ognuna di queste città toccano quelli della città vicina in modo da formare una situazione di confine. Ma come si possono questi confini fisicamente riconoscere? Scopo di questa conferenza è proprio un’analisi e una classificazione delle differenti forme di indicatori di confini nella Grecia antica, sulla base dei dati archeologici. Questi confini scaturiscono sempre da avvenimenti storici, bisogna però, oltre a ciò, anche chiedersi in che modo questi problemi di confine vengono risolti e in che modo tali problemi tra due o più Poleis vengono trattati. A quali aspetti amministrativi ci si appella in queste situazioni? Chi riconosce un confine oppure chi lo rifiuta e chi lo sposta nell’ambito del territorio. Per rispondere a queste e ad altre simili domande bisogna considerare accanto ai dati archeologici anche le fonti epigrafiche relative ai Contratti di confine e spostare perciò l’interesse della conferenza proprio su tale aspetto.

GWLADYS BERNARD (EHEHI, Casa de Velázquez)
Monstres et héros des confins atlantiques de l’oecoumène

Les confins atlantiques de l’oecoumène sont le théâtre de nombreux épisodes mythologiques dont les œuvres des poètes et des géographes anciens se font l’écho, depuis les périples du VIe siècle a.C. aux descriptions d’Avienus. Les colonnes d’Hercule sont représentées dans la littérature antique comme le seuil d’un monde inconnu, froid et inquiétant, peuplé de créatures monstrueuses dont seul un demi-dieu pouvait triompher. Cette vision a souvent été interprétée comme le reflet des superstitions diffusées par les Gaditains pour garder la mainmise sur le golfe ibéro-marocain. Cependant, ne peut-on pas voir aussi dans la prolifération de ces mythes l’expression d’une angoisse universelle devant les « Portes du soir », l’abîme liquide où le soleil se noie ? Ces terres occidentales, qui abriteraient les Iles Fortunées, le Jardin des Hespérides ou encore la mythique Tartessos, n’attireraient les voyageurs que pour mieux les perdre. La facilité et la rapidité relatives des déplacements pour gagner les colonnes d’Hercule à travers la Mer Intérieure sont régulièrement placées en opposition avec les difficultés qu’engendre leur traversée. La littérature géographique antique reprend sans trêves les obstacles rencontrés par Héraklès dans son périple occidental pour souligner le caractère indépassable des bornes que le héros a lui-même posées. Ces fines mundi exercent une fascination impérieuse mais fatale : les confins atlantiques du monde connu sont définis comme les limites du profane et du sacré, de l’obscurité et de la lumière, de la vie et de la mort.

MARCO V. GARCÍA QUINTELA (Universidade de Santiago de Compostela)
La construcción de la distancia en la descripción de Iberia

El resumen conservado de una descripción del historiador Teopompo de Quíos concerniente a una tierra fantástica emparentada (literariamente) con la Atlántida platónica enfatiza tres lugares: dos ciudades, la Piadosa y la Guerrera, y un territorio denominado Sin Retorno, descrito con las claves del Infierno heleno. Estos tres puntos equivalen estrechamente a la descripción estraboniana de los tres puntos que destaca en la fachada atlántica de Iberia, por su nombre y por el contenido de las narrativas relacionados con ellos, el Promonotorio Sacro, el Promontorio Nerio, y el río del Olvido. A partir de esta constatación el preciso un reexamen de las fuentes de Posidonio, que inspira directamente a Estrabón.
Pero la Quellenforschuung no puede reemplazar un examen adecuado de la estructura del libro III del geógrafo de Amasia que llega hasta nosotros y que con toda probabilidad responde a un diseño propio en donde aplica, a escala peninsular y partiendo de las costas mediterráneas, el modelo elaborado por la etnografía griega para el conjunto de la tierra habitada partiendo del territorio heleno.
Es particular de Estrabón, también, una singular relación entre tiempo y espacio, donde los espacios lejanos son al mismo tiempo los espacios anteriores y la actualidad de la conquista romana implica, además, una especie de aggiornamento temporal de aquellos espacios.
Finalmente, la perspectiva trabajada a lo largo de años según la cual en la etnografía griega peninsular se incrustan haces más o menos elaborados de narrativas míticas locales, o incluso específicas descripciones realistas, no se modifica considerando los planteamientos anteriores.
Más bien ocurre lo contrario por ello proponemos, en contra del hábito demasiado extendido de minusvalorar el texto de Estrabón, o considerarlo solo a partir de las noticias aisladas que contiene, una lectura que subraya la complejidad y articulación entre las diferentes capas de sentido tendentes a construir la idea directriz de la capacidad de Roma para llevar su dominio y capacidad de transformación a los límites del mundo.

LAURENT CALLEGARIN (Université de Pau et des Pays de l’Adour)
La Maurétanie occidentale : terre de confins méridionaux et atlantiques

La Maurétanie occidentale, appelée tingitane sous l’Empire romain, est doublement une terre de confins : elle est prise en étau par deux limites naturels, à savoir l’océan Atlantique, qui en fait une sorte de cul-de-sac où échoue une grande partie des mythes après leur transmigration, et l’Atlas, antichambre redouté du désert saharien. Le dialogue entre Rome et les populations des confins maurétaniens s’articule autour d’une thématique ambiguë mêlant l’aspect répulsif attaché aux hommes barbares et le fantastique lié aux richesses du sol et de la mer. La Maurétanie occidentale, c’est également une terre que le pouvoir impérial n’hésitera pas à déserter physiquement à la fin du IIIe siècle p.C., entraînant une rétraction du limes vers le nord, sans pour autant affecter les confins mentaux que l’imperium Romanum s’était construits.

MICHEL CHRISTOL (Université Paris I)
La difficulté de tenir les confins : Rome et les peuples de l'intérieur africain à l'époque impériale.

L'extension de la province romaine d'Africa par l'annexion du royaume de Numidie a eu des conséquences durables sur les formes et le développement de la domination romaine, car il fallait contrôler des peuples dont la mobilité était l'essence même du genre de vie. Il fallut plus d'un siècle pour s'assurer de la maîtrise de l'espace défini comme provincial, dont l'Histoire Naturelle de Pline décrit l'extension, mais en se référant à des sources d'époque augustéenne. On doit analyser dans cette perspective les étapes de la progression de cette domination dans l'espace interne de la province, jusqu'au positionnement du dispositif militaire en des lieux considérés comme des limites dès les dernières décennies du Ier siècle avant J.-C.

FERNANDO PRADOS MARTÍNEZ (Universidad de Alicante)
Arae fines Africa. Monumentos funerarios en el confín del África septentrional

Si estudiamos la cartografía histórica que desde época medieval ha intentado representar las provincias africanas del Imperio Romano, observamos cómo los límites de éstas han sido plasmados siempre de forma imprecisa, mediante tramas difuminadas o líneas vagas e intermitentes. La razón es que no existe un indicio material claro –caso de los muros defensivos y los fortines de Europa septentrional- o accidentes geográficos -valles o ríos, como en el limes danubiano- que certificasen de una u otra forma el lugar hasta donde llegaba el control efectivo de Roma. Ni siquiera el desierto compuso una línea firme de separación o un limes propiamente dicho.
Así pues, nos aproximaremos al conocimiento del territorio norteafricano en época romana a partir del concepto de “frontera ideológica” para tratar de explicar cómo se articuló el confín meridional del Imperio. Confín, un término que en castellano significa “el último punto que la vista alcanza” y que es, a la vez, “el límite entre dos territorios”. Así, el confín africano dividió la zona contralada y explotada por Roma del territorio “salvaje” de los gétulos, nasamones o el mítico reino garamante de Fezzan y el “país de las fieras”.
Los mejores elementos con los que se cuenta en el territorio africano, concretamente en la provincia Proconsular, para intentar delimitar y definir una línea cultural y política entre Roma y las tribus beréberes del Sahara lo tenemos en la construcción de los llamados “mausoleos” por encima de los fortines, generalmente más tardíos cronológicamente. Los monumentos funerarios se ubicaron delimitando los caminos y configurando una línea imaginaria que separaba, ideológica, religiosa y culturalmente el territorio bajo el orden de Roma y el mundo desconocido y lejano ocupado por los pueblos nómadas que era frecuentado tan sólo por caravaneros.
En África ya contamos con un magnífico ejemplo de la construcción de monumentos funerarios en una zona fronteriza en época prerromana: en el momento de la insurrección líbica y las revueltas de los mercenarios (241-237 a.C.) toda la antigua fossa regia, la ancestral frontera que dividió el territorio de Cartago del númida y, posteriormente, el Africa Vetus y el Africa Nova republicana y la Numidia y la Proconsular, fue jalonado de construcciones monumentales de tipo funerario que iban cargadas de significado religioso, político y territorial dentro de su característica polisemia.
Siguiendo una natural tradición, el extremo meridional de la provincia fue señalizado con monumentos pertenecientes a los veteranos africanos del ejército y a otras figuras públicas destacadas inicialmente y posteriormente con monumentos consagrados al culto imperial a partir de la época de los Severos. Las construcciones iban cargadas de toda una compleja iconografía que marcaba el inicio del territorio que se extendía bajo la órbita y el orden de la ecúmene romana, en contraposición a la anecúmene sahariana. La elección de los lugares no era casual en caso alguno y así se podían ubicar en zonas elevadas, en la divisoria de aguas junto a los caminos o marcando el acceso a los oasis. Resulta llamativo que los monumentos se erigiesen estableciendo una especie de adjudicación o apropiación del terreno fértil que suponía un oasis y su área circundante, sobre todo sus fuentes de agua y sus foggaras, encaminados a su control y explotación.
Al nómada, al extranjero o al extraño que se aproximaba se le “avisaba” mediante estas construcciones cargadas de símbolos y con un lenguaje iconográfico tan recargado y barroco como inteligible de que penetraba en el espacio controlado por las grandes familias afrorromanas o, directamente, por el propio emperador. El mausoleo, mediante este programa arquitectónico y decorativo ejerció, pues, una coerción ideológica no violenta pero de gran efectividad, a tenor de la profusión constructiva de estos modelos por toda la región y que ofrecieron, quizás, más garantías preventivas que los ataques de contención de los procónsules, como el llevado a cabo por Cornelio Balbo en el año 21 a.C., por el legado Valerio Festo en 78 d.C. o por Séptimo Flaco entre los años 110-115 de la era.

FELICIANA SALA SELLÉS (Universidad de Alicante)
El territorio costero de la Contestania ibérica ante la romanización

La importancia estratégica del sureste de la Península Ibérica en las guerras civiles romanas radica en su situación entre dos lugares clave: Denia, al norte, sede naval de Sertorio, y Cartagena, en el extremo meridional, base del bando senatorial. La parquedad de las fuentes ha tenido como consecuencia que tanto en los manuales como en monografías específicas siempre se haya pasado de puntillas sobre la cuestión de cómo se produjo la conquista romana y cómo se romanizó esta región, dando por hecho que el proceso tenía lugar y que concluía con la fundación de la colonia de Ilici  (La Alcudia de Elche) y el municipio de Lucentum (Tossal de Manises, Alicante), ambos en periodo augusteo. Además, el peso de la cultura ibera en esta región, la Contestania de las fuentes, y la fuerte tradición de los estudios ibéricos desde los años 70, han contribuido a que la interpretación histórica de lo acontecido entre la toma de Cartagena en el 209 a.C. y la fundación augustea de Ilici y Lucentum se haya limitado a una relación de enclaves ibéricos con materiales arqueológicos republicanos. Partimos de la hipótesis de que la ubicación de muchos enclaves en cerros costeros, con condiciones de habitabilidad muy reducidas pero siempre junto a buenos embarcaderos, no obedece a un patrón de poblamiento local sino a una planificación para el control del tráfico marítimo del ejército romano entre Dianium y Cartago Nova, bien por parte de Sertorio, bien por parte del bando silano. Nos encontraríamos, pues, en una zona de frontera, en el límite de influencias de un bando romano y otro, con todo lo que ello conlleva para el establecimiento de pactos con la población ibera.
El estudio de las guerras civiles y el proceso de conquista romana de Hispania ha centrado el trabajo de diversos equipos en las últimas dos décadas con resultados notables. Pretendemos aplicar la metodología y resultados de estos estudios a la zona del sureste peninsular, en el marco de un proyecto de investigación que ahora iniciamos, que esperamos ofrezca nueva luz para el conocimiento de la romanización del sureste de Hispania.

LOURDES ROLDÁN GÓMEZ, HELENA JIMÉNEZ VIALÁS, JUAN BLÁNQUEZ PÉREZ (Universidad Autónoma de Madrid)
Paisaje simbólico, paisaje arqueológico. Las columnas de Hércules y Carteia, una lectura comparada

En el caso de la construcción simbólica del paisaje de Carteia desempeñaron un papel fundamental tanto su carácter costero como su ubicación en uno de los hitos geográfico-mitológicos más significativos del Mediterráneo antiguo: las Columnas de Hércules.
La presencia del mar, origen y fuente de riqueza de la ciudad, así como el control visual sobre el Estrecho y su orilla africana marcaron tanto el devenir histórico de la ciudad de Carteia como la propia concepción mitológica del Fretum Herculaneum como lugar de paso y confín al mismo tiempo. Punto entre dos mares, puerta al mar Océano y puente entre dos continentes, tres perspectivas diferentes de un mismo enclave histórico.
El proyecto de investigación que, desde 1994, se lleva a cabo en la Universidad Autónoma de Madrid materializa hoy un importante volumen documental, de carácter arqueológico, que posibilita interesantes propuestas comparativas entre aquel “Paisaje Simbólico” y este renovado “Paisaje Arqueológico”. Ambos se retroalimentan y ello, a su vez, posibilita nuevas lecturas que permiten profundizar en su comprensión.

IVÁN GARCÍA JIMÉNEZ (Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, Junta de Andalucía)
Vida y muerte en el confín de Europa. Del megalitismo a la ciudad hispanoromana de Baelo Claudia

En el siguiente trabajo presentamos la evolución del poblamiento en un territorio del confín mediterráneo, ubicado en el extremo más meridional del continente europeo - La Ensenada de Bolonia-, en Tarifa (Cádiz). Bañada por las aguas del Estrecho de Gibraltar y situada a apenas 15 kilómetros de las costas africanas, será testigo de un complejo proceso de ocupación del territorio desde la Edad del Bronce, plasmada en una espectacular arquitectura funeraria originaria de la población autóctona y reutilizada por la foránea que convergerá, posteriormente, en el origen de un desarrollo urbanístico reflejado primero en la erección de importantes oppida en altura como auténticos reguladores  territoriales y, como culminación de ese proceso, en la fundación de la ciudad hispanorromana de Baelo Claudia al borde del océano.

JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZ LÓPEZ, MARÍA CRISTINA REINOSO DEL RÍO, FRANCISCO GILES PACHECO, CLIVE J. FINLAYSON, ANTONIO M. SÁEZ ROMERO (Museos de Villamartín, del Puerto de Santa María y de Gibraltar)
La cueva de Gorham (Gibraltar). Un santuario fenicio en el confín occidental del Mediterráneo

Sin lugar a dudas, los testimonios de las actividades cultuales desarrolladas en la Cueva de Gorham durante el primer milenio antes de la era constituyen un verdadero paradigma de santuario de confín, en un lugar de la más alta carga simbólica para los navegantes mediterráneos quizá como último alto antes de penetrar en el tenebroso y desconocido océano más allá de las columnas hercúleas.
Tras nuevas excavaciones y análisis de materiales desarrollados entre 1997 y 2004 en el marco del Gibraltar Caves Project, se está en disposición de ofrecer parte de los resultados conseguidos que aportan significativas novedades a los datos conocidos de antiguo. Entre los temas que centran el objetivo del Proyecto se encontraban tanto la obtención de un marco crono-estratigráfico para el registro depositado en la cavidad, como la profundización en la religiosidad fenicia. No obstante, el carácter de enclave estratégico que tiene Gorham en el Estrecho de Gibraltar, lo convierte en un lugar clave para estudios de matiz económico, analizando las ofrendas depositadas desde el punto de vista del comercio mediterráneo. Entre las novedades es destacable el vínculo continuo que este santuario tuvo con Cartago y el Mediterráneo Central.
Actualmente con los datos disponibles, se puede proponer que el santuario estuvo en funcionamiento como tal, entre principios del siglo VIII y mediados del II antes de la era. Aunque no parece existir solución de continuidad, en esta presentación se expondrá desde una perspectiva convencional considerando un santuario arcaico, clásico y helenístico. En la interpretación continúan estando latentes temas como la determinación de la divinidad tutelar del santuario, cuestión para la cual se ofrecen nuevos testimonios, así como las razones que condujeron a la interrupción del culto, para la que se argumentan motivaciones políticas de orden local y también de ámbito centro-mediterráneo.

ÁNGEL MORILLO CERDÁN (Universidad Complutense de Madrid)
El Atlántico durante la época romana: de frontera a via maris

El Océano fue para los hombres de la Antigüedad un territorio caótico e indefinido cercano a la irrealidad, repleto de resonancias míticas y fantásticas, cuyos contornos van definiéndose poco a poco gracias a las navegaciones púnicas. La conquista de las Galias por parte de César, así como la expedición a Britannia marcan claramente un momento nuevo en la relación de Roma con el Océano Atlántico, que se configura como una frontera política. La continuación de la política imperialista bajo Augusto y sus sucesores inmediatos supondrá la ampliación de la oikouméne hacia el norte y el oeste, incorporando regiones como Germania y Britania, con la consiguiente exploración de los territorios costeros del Canal de la Mancha, el Báltico y el Mar del Norte. Se configura así un nuevo espacio marítimo, perfectamente integrado dentro de la estructura política y comercial del Imperio, con varias rutas de navegación marítimo-fluviales que conectaban directamente con el Mediterráneo.

FRANÇOIS VILLENEUVE (Université Paris I)
Aux confins sud-est du monde romain : le cas de la péninsule arabique

La péninsule arabique et la mer Rouge, zones de passage (difficile), sont depuis longtemps étudiées par les antiquisants, en relation avec le monde romain, comme des lieux de transit des caravanes et des navires assurant le commerce avec « l’ Inde », dans sa large acception antique. Pour les géographes antiques, les confins de l’oikoumène ne s’y trouvent pas, puisque, au-delà, l’Inde proprement dite et l’Afrique de l’Est sont (relativement) connues et fréquentées.  En revanche, des limites de l’empire romain, à l’époque de sa plus grande extension, s’y trouvent bien. Où exactement ? la question a toujours été traitée avec une certaine prudence, les sources étant assez ténues. Pourtant, un certain consensus s’est établi, en faveur d’une ligne théorique allant de Berenikè, port égyptien à l’ouest de la mer Rouge, à Hégra, ville importante dans la moitié nord du Hejaz, cela sans grand changement entre l’annexion romaine de l’Arabie nabatéenne, au début du IIe siècle apr. J.-C. et une époque indéterminée, dans le IIIe siècle sans doute. L’ouverture de fouilles saoudiennes puis franco-saoudiennes à Hégra confirme pleinement, notamment grâce à la découverte d’une très claire inscription latine, l’insertion de cette ville dans l’empire au IIe siècle, mais laissent pour l’instant la question ouverte pour le IIIe siècle. Beaucoup plus au sud, vers l’extrémité méridionale de la mer Rouge, la prospection, notamment épigraphique, de l’archipel Farasan, démontre l’existence sur ces îles d’une garnison et d’une administration romaine au milieu du IIe siècle, et  peut-être déjà quelques décennies auparavant. Ces découvertes redonnent de la consistance à une vieille hypothèse de contrôle romain — éphémère — sur la totalité de la mer Rouge. Le texte de l’une des inscriptions latines de Farasan paraît mentionner un Pontus Herculis, tout à fait inconnu par ailleurs, qu’il peut être tentant de comprendre par référence aux Colonnes d’Hercule occidentales.

FRANCISCO JAVIER GUZMÁN ARMARIO (Universidad de Cádiz)
La frontera del Danubio durante el imperio romano. ¿Barrera o espacio para el intercambio cultural?

El limes danubiano, con sus distintos sectores, comienza a forjarse bajo el reinado de Augusto. A partir de ahí, y siempre apoyándose en el imponente accidente geográfico del río Danubio, atravesará por distintas etapas que pueden resumirse de la siguiente forma: guerras de Domiciano; conquista de la Dacia por Trajano; contención de ataques bajo Marco Aurelio; el limes danubiano desbordado: la Anarquía Militar; Diocleciano y Constantino devuelven el orden al Danubio; el cruce del río por los godos y el episodio de la batalla de Adrianópolis.
La historiografía tradicional siempre defendió que las fronteras del Norte del Imperio Romano (Rin y Danubio), apuntaladas por un recio sistema de fortificaciones, actuaba como barrera impermeable entre los romanos y los bárbaros septentrionales. El avance de los estudios y el descubrimiento de nuevos vestigios arqueológicos nos ha demostrado, con el tiempo, que el Danubio actuaba como una frontera permeable, y que en sus riberas se daban las condiciones adecuadas para el intercambio cultural y la convivencia entre súbditos imperiales y externae gentes, siempre dentro de ese sistema de control político que Peter Heather ha bautizado como “The Roman Art of Management” (el control de las comunidades foráneas, desde las fronteras, mediante métodos indirectos).