Eje I - Ciudades, comunidades, conflictualidad

Este eje de investigación propone una mirada hacia los espacios y las comunidades a través del enfoque de la apropiación de los territorios y de los posibles conflictos que ésta pueda generar. La elección de la noción de ciudad permite abarcar la pluralidad de los desafíos resultantes de la configuración espacial: por un lado a través de la fundación de la ciudad y de la vivienda reales, modeladas por las arquitecturas o dibujadas por los paisajes urbanos, y por otro, en los distintos vínculos de interdependencias entre habitantes, mediante los intercambios de bienes, de servicios, de saberes o de creencias. Esta identidad cívica no es espontánea: se teje y se elabora en los espacios de construcción de la ciudadanía, mientras la atraviesan otros sentimientos de pertenencia a comunidades e identidades minoritarias, que se complementan o se oponen. Si podemos entender la ciudad como un espacio sociopolítico homogéneo y harmonioso, un Estado inventado en base a una concepción utópica, soñada en el plano político y concretada mediante la planificación urbana, también se enfrenta inevitablemente a la stasis, la discordia interna, o a la conflictualidad externa.

A través de la temática de las comunidades, nuestra perspectiva pretende asimismo analizar los Estados en su capacidad de generar vínculos de pertenencia e integración comunitaria –sea política, social, religiosa o cultural–, que según la terminología consagrada, se “encajan”. En una larga duración, desde la Antigüedad hasta el Antiguo Régimen, los conceptos de sujeto o extranjero y las formas sociales como los cuerpos militares o las órdenes religiosas nos permitirán analizar históricamente los modos de emergencia y las formas específicas de definición de un “nosotros” comunitario, así como sus regímenes de exclusión o, como lo indica la historiadora Simona Cerrutti, sus “condiciones de incertidumbre”1. A partir de lo que Pierre Rosenvallon define como “la consagración del ciudadano”2 de 1789, la soberanía política del individuo-ciudadano ha caracterizado las sociedades modernas de distintas maneras, de las que podemos estudiar las mutaciones, en particular en el sur de Europa y en la América hispanohablante y lusófona. Pero esta constitución de un “nosotros” (o de varios nosotros) comunitario(s) conlleva a menudo el surgimiento de un “ellos” (y de un “ellas”), presentado como otra identidad, extrajera y pudiendo percibirse incluso como amenazante. Nuestra perspectiva tratará también de arrojar luz hacia el lado sombrío de la fabricación de las comunidades y de las identidades, es decir la construcción paralela de una adversidad, la apropiación de un “territorio”3 y el eventual comienzo de una conflictualidad.

La conflictualidad política en medio de la ciudad: los nuevos rostros de la guerra.

Las áreas geográficas por las que se interesa particularmente la Escuela de altos estudios hispánicos e ibéricos (EHEHI), es decir la península ibérica, el norte de África y América Latina, han sido atravesadas y constituidas por esta dimensión polémica, entre pueblos, territorios y comunidades. Sin ser continua ni equívoca, la conflictualidad ha contribuido a la remodelación de estos espacios, de las construcciones políticas y de las circulaciones económicas, así como de las representaciones culturales. Esta conflictualidad ya no se traduce necesaria o exclusivamente por el término de “guerra”, en el sentido de un enfrentamiento declarado por entidades políticas y enmarcado en un sistema jurídico y un procedimiento legislativo específico. Desde el final de los conflictos coloniales en la segunda mitad del siglo XX, Europa occidental no ha conocido ninguna guerra declarada en su suelo o en sus territorios; la conflictualidad y la violencia política han encontrado otras vías de expresión, en los enfrentamientos internos o en las exportaciones de conflictos, o en los conflictos asimétricos entre Estados e entidades no estatales. Paralelamente, la palabra “guerra” y el registro lingüístico bélico forman parte hoy en día de la comunicación política de las democracias occidentales, como lo ha demostrado el contexto pandémico reciente. Por otro lado, por lo que a los periodos de guerra tradicionales se refiere, los aportes de la Antropología a la Historia militar han llevado a los investigadores a explorar nuevos caminos respecto a las implicaciones en los conflictos de las poblaciones civiles o indefensas, como las mujeres y los niños, o a la figura del combatiente4, las violencias de guerra5. La problemática de la transgresión (de las leyes o de las normas) está en medio de esta reflexión y redibuja el rostro de la guerra6.

El desafío del terrorismo, como forma de conflicto que ha modificado profundamente los equilibrios geopolíticos globales desde el 2001, redefine las áreas de esta conflictualidad en los terrenos de estudio de la EHEHI que son Europa occidental y Magreb. Los enfoques de este desafío son múltiples, entre Geopolítica, Sociología y Política memorial: el terrorismo, como forma de conflicto que golpea ciegamente las sociedades civiles, concierne a la vez a cada ser humano en su individualidad, que puede sentir y manifestar públicamente su simpatía, y a los miembros de las comunidades afectadas o solidarias7. Esta cuestión invita a interrogarse sobre la política europea y estadounidense de creación de museos dedicados a los atentados y a sus víctimas, en base al modelo de uno de los cinco ya existentes (Utøya en Noruega, Vitoria en España, Oklahoma City y los dos museos de New York Memorial Museum y Tribute Museum), en relación también con el eje III de la política científica de la EHEHI sobre el patrimonio, que tratará más específicamente de estas políticas públicas de conmemoración de los conflictos (ver infra.). Estos museos, como la aparición de un dispositivo memorial orquestado por los Estados (ceremonias, minutos de silencio, mensajes oficiales…) participan de una voluntad de reformar la comunidad tras la fractura vivida y generada por los atentados. Más ampliamente, las “salidas de la violencia” (“derecho de inventario”, amnistías, proceso judiciales…), tienen que tomarse en cuenta para entender las reconfiguraciones de las comunidades políticas sometidas a los conflictos.

Ciudadanías en conflicto.

En este contexto de las pos-democracias contemporáneas (se usa aquí este término para referirse a la crisis de las democracias liberales, acusadas de privar a los ciudadanos de su soberanía política efectiva8), la conflictualidad forma parte de la crisis general de la ciudadanía, no solo a través de las formas actuales de desobediencia9 y de cuestionamiento del orden establecido, de movilizaciones y contestaciones, recurriendo eventualmente a la violencia, sino también en la respuesta de los Estados frente a estos movimientos que no controlan. Frente a las reivindicaciones de una democracia radical o a las expresiones radicales de rechazo al sistema, se erigen los tenientes del orden antiguo: las aspiraciones a la apertura internacional, hacia Europa y hacia el mundo, chocan contra los reflejos de retracción, y hasta con las tentaciones populistas o autoritarias. La emergencia de nuevas urgencias –crisis migratorias, cambio climático, crisis pandémica...– suscita repuestas contrastadas y conflictuales. En España, las reivindicaciones autonómicas y las voluntades unionistas se enfrentan, en un contexto de crisis institucional y de cuestionamiento del régimen heredado de la Transición. España se ha convertido efectivamente, desde el 2011, en el laboratorio político y social de una aspiración colectiva de refundación ciudadana de la democracia heredada de la transición pos-franquista y, por tanto, confiere una importancia sin precedentes a la renovación de las formas de expresión política de las “nuevas ciudadanías” en búsqueda de una “democracia real”10 (véase el segundo eje “Circulaciones” que también propone arrojar luz sobre las circulaciones de modelos políticos entre el Atlántico y el Mediterráneo). Pero este movimiento de refundación no se puede llevar a cabo sin generar respuestas inversas y adversas, en un contexto de tensiones políticas y sociales exacerbadas. Magreb, desde las Primaveras árabes, así como América Latina son también el teatro de la expresión de estas aspiraciones democráticas, como territorios que enfrentan las transformaciones climáticas y las crisis migratorias.

Desafíos económicos y sociales de la conflictualidad.

Lejos de un enfoque mera y únicamente (geo)político, la aprehensión de la conflictualidad se produce gracias al análisis de su terreno de predilección que son las desigualdades económicas y sociales, reforzadas en contextos de violencia. Las desigualdades económicas cuantificables o las discriminaciones excluyentes (origen, clase, religión, género…) deben aprehenderse a la vez como factores de oposición entre Estados y de dislocación de las comunidades nacionales, y como matrices de conflicto.

Religiones y conflictualidad.

En el largo plazo y en las áreas geográficas de interés para la EHEHI, la cuestión religiosa puede relacionarse de manera más específica con la conflictualidad. La península ibérica, tierra de contacto entre las tres religiones del Libro, ha sido efectivamente designada como un área de conquista y de cruzada: los enfrentamientos religiosos, así como los momentos de paz y coexistencia de las comunidades han modelado la Historia y la Literatura de los reinos ibéricos. La cuestión también se plantea con acuidad en la Historia de Magreb, y a menudo ha vinculado ambas orillas del Mediterráneo. Esta temática está igualmente pertinente en América Latina, donde la aparente unidad religiosa no debe ocultar las implicaciones políticas fundamentales ni las tensiones exacerbadas por los distintos movimientos religiosos.

Estas ciudades y comunidades en conflicto han desarrollado formas de creación literaria y artística que expresan, explican o combaten el enfrentamiento y la violencia: si la epopeya11 es la forma por excelencia del canto de las armas, las artes escénicas y plásticas, el cine12 o incluso el cómic traducen, denuncian, interpretan y hasta orientan la violencia conocida por sus autores y participan de la emergencia de representaciones colectivas de una comunidad como del poder de una ciudad.

Estos fenómenos podrán cuestionarse en su diversidad y complejidad a través de los contextos políticos, sociales y culturales particulares de los países que componen los terrenos de investigación de la EHEHI: el sur de Europa, Magreb y América Latina, prestando especial atención a España, considerada a la vez como un laboratorio de nuevas ciudadanías, un modelo de movimientos emancipadores, una sociedad recorrida por aspiraciones centrífugas y régimen político contestado.

 

1 Simona CERRUTTI, Étrangers. Études d’une condition d’incertitude dans une société d’Ancien Régime, Paris, Bayard, 2012.

2 Pierre ROSENVALLON, Le sacre du citoyen : histoire du suffrage universel en France, Paris, Gallimard, 1992.

3 Según la etimología reconstruída del gromatista Siculus Flaccus, el territorio es el lugar donde uno se retira cuando está aterrado (“territi”): esta etimología imaginaria muestra la importancia del componente polémico en la definición del territorio (Siculus Flaccus, De condicionibus agrorum, 101).

4 Daniel BALOUP, L’homme armé. Expériences de la guerre et du combat en Castille au XVe siècle, Madrid, Casa de Velázquez, 2021.

5 Annie ALLÉLY, Corps au supplice et violences de guerre, Ausonius, 2014; Sophie HULOT, “La Violence de guerre dans le monde romain (fin du IIIe s. av. J.-C. – fin du Ier s. ap. J.-C.)”, thèse inédite, sous la direction de François Cadiou (univ. Michel de Montaigne), prix SoPHAU 2020.

6 Nathalie BARRANDON, Isabelle PIMOUGUET-PEDARROS, La transgression en temps de guerre, de l’Antiquité à nos jours, Rennes, PUR, 2021.

7 Gérôme TRUC, Sidérations. Une sociologie des attentats, Paris, PUF, 2016.

8 Colin CROUCH, Post-democracy, Cambridge, Polity Press, 2005.

9 Sandra LAUGIER, Albert OGIEN, Le principe démocratie. Enquête sur les nouvelles formes du politique, Paris, La Découverte, 2014.

10 Marina Requena Mora y José Manuel Rodríguez Victoriano, “Más allá de la democracia representativa: La democracia real y los movimientos sociales en el Estado español”, Revista Crítica de Ciências Sociais, 113, 2017, pp. 3-28.

11 Aude PLAGNARD, Une épopée ibérique : Alonso de Ercilla et Jerónimo Corte-Real (1569-1589), Madrid, Casa de Velázquez, BCV 75, 2019

12 Nancy BERTHIER, Vicente SÁNCHEZ-BIOSCA, Retóricas del miedo. Imágenes de la Guerra Civil Española, Madrid, Casa de Velázquez, CCV 129, 2012.

 

 

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30/10/2015 - 17min 8s - Español