Eje III - Patrimonios, herencias y reescrituras

Este eje de investigación pretende abordar la noción de patrimonio como un conjunto de procesos dinámicos de transmisión, de selección y de conservación de objetos o producciones inmateriales, pero también como un espacio de reescrituras que recomponen los usos del pasado para movilizar nuevas relaciones colectivas de recuperación o de desafección de la memoria.

Herencia y reescritura: nuevos relatos de lo Antiguo.

El “pasado” es una tradición heredada, transmitida, perpetuamente releída y reescrita: tanto los historiadores como los especialistas de estudios literarios, artísticos, culturales son conscientes de que trabajan con corpus heredados y palimpsestos constantemente recubiertos. Aprehender la profundidad de las herencias no solo tiene que ver con volver a la fuente (lo cual nunca es un recorrido evidente), tampoco se refiere a la búsqueda del manuscrito o testigo “original” –algunas veces fantaseado–, sino que también y sobretodo consiste en retomar las reescrituras, relecturas y recepciones para reubicarlas en el contexto de su propia producción. La edición de las fuentes forma ahora parte de las publicaciones de la Casa de Velázquez: el estudio de las tradiciones literarias sigue siendo un eje primordial para la EHEHI. Más allá de la tradición filológica, la cuestión de la recepción del pasado, a veces de su recuperación o relectura a través del prisma de una disciplina artística, sea plástica, teatral, musical o cinematográfica, se encuentra en la encrucijada de los intereses de la EHEHI y de la AFM y por ello se inscribe plenamente como una temática crucial para la Casa de Velázquez.

Patrimonios e “invención patrimonial”.

Esta perspectiva trata más particularmente de la dialéctica de la “invención patrimonial” que planteó Dominique Poulot1, y que será un objeto de investigación privilegiado para cuestionar las reconfiguraciones sucesivas de nuestra relación al pasado y a la cultura a largo plazo, puesto que, como dice: “el patrimonio puede inscribirse en una relación con el tiempo que no es necesariamente el de la Historia y que incluso puede rechazarla”. Se tratará entonces de cuestionar los desafíos políticos, sociales, culturales y de identidad que intervienen precisamente en esta brecha donde ocurre la construcción colectiva de un tiempo a la vez autentificado y rencontrado, vivido y compartido, gracias a un patrimonio que “hace herencia” e identifica a una sociedad como tal. A partir del estudio de las operaciones normativas, de los discursos teóricos y de las prácticas institucionales que contribuyen a la elaboración de un estatuto patrimonial, podremos analizar cómo la relación de patrimonialización proyecta, transmite y crea una encarnación de la soberanía nacional, de las identidades colectivas y de los modos de compartir la cultura, y al mismo tiempo cuestionar la idea de patrimonio en su relación con la alteridad.

Fases y regímenes de patrimonialización.

Queremos poner especial énfasis en los periodos históricos que constituyen momentos de transición en la elaboración de nuevas consciencias patrimoniales desde la Antigüedad hasta el periodo contemporáneo, así como en las épocas “bisagras” de crisis y de cuestionamiento de los grandes relatos y de los regímenes de patrimonialización establecidos. Este enfoque específico de las fases de patrimonialización debe permitir un análisis más fino de los contextos culturales y políticos nacionales que ven el surgimiento de nuevos regímenes patrimoniales y la despatrimonialización de otros. La evolución de los paradigmas de valores asociados al patrimonio actualiza de varias maneras una relación general al pasado y a las memorabilia, que pueden analizarse como tantas estrategias de reescritura global de la Historia por comunidades específicas. Este enfoque del fenómeno patrimonial en una visión diacrónica podrá, por ejemplo, tomar en cuenta la concepción de un patrimonio entendido como tesoro de soberanía en el periodo del Antiguo Régimen, y luego el advenimiento de un patrimonio que concentre los valores de ciudadanía en el Estado-nación moderno, o finalmente la emergencia y la crisis contemporánea del modelo democrático de puesta en común igualitaria del patrimonio y de la cultura.

Renovación de los desafíos contemporáneos e inflación patrimonial.

La elección de la noción de patrimonio proviene a la vez de la renovación contemporánea de las prácticas sociales que implica, y de la actualidad de los debates intelectuales que ésta ha podido suscitar últimamente. Podemos recordar a François Hartog quien diagnosticó el fenómeno conjunto de la inflación del “todo-memorial” o del “todo-patrimonial” en las sociedades contemporáneas desde la Caída del Muro de Berlín en 1989, como el síntoma más impactante de un cambio fundamental de régimen de historicidad en Occidente, que él interpretaba como el advenimiento de un presentismo o de “un tiempo de prevalencia del punto de vista del presente”2. Desde el enfoque sociológico, Nathalie Heinich3 en Francia llegó a una constatación similar, analizando la construcción de una “fábrica del patrimonio” que parecía operar a pleno rendimiento en el ultimo cambio de milenio, con una cadena de producción de la función-patrimonio que partía “de la cucharita hasta la catedral”. En el ámbito literario, los investigadores también han evidenciado las ambigüedades de la política del patrimonio aplicada a la literatura nacional (Roussin, 2011). Más allá de estos síntomas de “exceso de patrimonialización” contemporáneos, estos enfoques franceses nos llevan a ampliar la reflexión a largo plazo y a descentrar la perspectiva, ubicando los desafíos epistemológicos ligados al “todo-patrimonio” en una geografía más global del pensamiento y del análisis de la patrimonialización.

El patrimonio en tiempos de globalización: Heritage Studies y Southern turn.

Desde inicios de los años 2000, el área disciplinar y las prácticas institucionales ligadas al análisis de la patrimonialización se han proyectado fuera de las problemáticas tradicionalmente circunscritas a la conservación y a la musealización, para dar lugar a una reflexión intensa que abre el ámbito de las Ciencias Sociales a numerosas otras disciplinas exteriores. La emergencia reciente de un sector de investigaciones autónomas, los Heritage Studies, en el mundo anglo-sajón, se ha basado en un enfoque pos-disciplinar que ambiciona encontrarse en la encrucijada de saberes entre el Derecho, la Antropología, la Etnología, la Historia, la Arqueología, la Museología, la Historia del Arte, pero también la Arquitectura, la Geografía y la Sociología del turismo, o incluso la Geopolítica Cultural. Además, cabe destacar que esta efervescencia teórica disciplinaria se ha institucionalizado rápidamente (desde hace diez años, asistimos a la creación, con la etiqueta de Heritage Studies o Cultural Heritage Studies, de varias revistas, centros de investigación, redes internacionales y ciclo de formación de estudiantes de gran visibilidad internacional). Proponemos asimismo considerar los fenómenos recientes de creación de lugares de memoria, no en una cronología larga, sino en una óptica de memoria inmediata: en este sentido, la construcción de museos dedicados a las víctimas del terrorismo (cf. supra), así como la eliminación, en el espacio público, de huellas recordando los regímenes autoritarios y su simbolismo (nombres de las calles, monumentos, estatuas…) son tantas preguntas que se encuentran en el centro de los debates políticos actuales.

En el discurso de sus principales protagonistas, esta institucionalización del patrimonio como disciplina del saber global está profundamente ligada a la irrupción de actores no-occidentales que reivindican un enfoque transnacional y “subalternista” de las cuestiones de valores provenientes de la creación del patrimonio. Cuestionando los análisis en términos de relaciones entre Centros y Periferias, las principales figuras intelectuales del ámbito actual de los “estudios patrimoniales” se ubican de hecho en la punta de un giro primordial en el pensamiento contemporáneo, que es el de la “teoría de los sures”, un Southern turn4 iniciado desde Asia, África y América Latina. El análisis feminista de la “herencia de los padres” y el redescubrimiento de un “matrimoine” [patrimonio heredado de las mujeres] cultural, artístico, histórico, van de la mano con un cuestionamiento de los valores tradicionales de creación patrimonial, exclusivamente enfocados a producciones masculinas, dejando de lado las herencias y las trayectorias artísticas femeninas, mientras “invitan”, en las representaciones, a figuras femeninas arquetípicas y limitadas5. En este doble sentido, la Casa de Velázquez, históricamente enfocada hacia el sur de Europa, Magreb y América Latina, y abierta a los enfoques críticos contemporáneos, pretende emprender una reflexión sobre la construcción y la evolución histórica de los patrimonios, que incluya esta apertura contemporánea en un plano tanto disciplinario como geográfico, para generar nuevos diálogos en torno a estas cuestiones.

 

1 Dominique POULOT, Une histoire du patrimoine en Occident (XVIIIe-XXIe siècle) : du monument aux valeurs, Paris, PUF, collection “Le Nœud gordien”, 2006.

2 François HARTOG. Régimes d’historicité. Présentisme et expérience du temps, Paris, Seuil, 2003.

3 Nathalie HEINICH, La Fabrique du patrimoine. De la cathédrale à la petite cuillère, Paris, éditions de la Maison des sciences de l’homme, 2009.

4 Jean & John COMAROFF, Theory from the South: or how Euro-America is evolving toward Africa, Boulder (Colorado), Paradigm publishers, 2011.

5 Invitadas. Fragmentos sobre mujeres, ideología y artes plásticas en España (1833-1931), Madrid, catálogo de la exposición llevada a cabo en el Museo Nacional del Prado del 5 de octubre de 2020 al 14 de marzo de 2021

 

 

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06/06/2019 - 3min 3s - Francés